La feria industrial alemana celebrada en Hannover en marzo de 1971 fue el punto de partida para Linde Material Handling. Hoy, 50 años después de presentar su primera carretilla elevadora eléctrica, la empresa se ha consolidado como una de las marcas de referencia en movilidad eléctrica debido a sus numerosas innovaciones técnicas.

Linde presenta una amplia gama de carretillas industriales de propulsión eléctrica con diferentes sistemas de almacenamiento de energía. Y, aparte, utiliza su propia experiencia para electrificar todo tipo de vehículos.

Con la carretilla elevadora con batería, su sistema de accionamiento y almacenamiento de energía planteaba retos técnicos diferentes a la hidrostática.

Los aspectos más destacados de la primera serie eléctrica en la gama de capacidad de 1 a 1,5 toneladas fueron la tracción delantera de doble motor, que permitía realizar maniobras de giro en el menor radio posible, y el control de doble pedal replicado de la hidrostática.

Esta opción se diseñó para facilitar a los operadores el cambio entre los dos tipos de tracción. En los años siguientes, la demanda de carretillas elevadoras con motor eléctrico aumentó de forma constante.

Esto se debió a que el número de almacenes y centros de distribución siguió creciendo, y con ello la necesidad de equipos libres de emisiones. Al mismo tiempo, aumentaron las exigencias de estas carretillas de interior, poco ruidosas y sin emisiones.

Mayor capacidad

Los clientes demandaban mayores cargas útiles, más capacidad de manipulación y un mayor número de variantes para cubrir áreas de aplicación cada vez más nuevas en la industria y el comercio.

En 1999 se incorporó el primer modelo con motor trifásico o asíncrono, lo que permitió combinar las ventajas de un mayor rendimiento con un alto nivel de fiabilidad y la capacidad de manejar aplicaciones exteriores exigentes.

Pequeños y sin necesidad de mantenimiento, los dos motores de accionamiento junto con el sistema hidráulico de elevación y todos los componentes de control pudieron combinarse en un único conjunto: el eje de accionamiento compacto.

Los rieles conductores sustituyeron a las largas líneas de cables y garantizaron un menor consumo de energía en los nuevos modelos Linde E14 a E20 a partir de 2006.

Por primera vez, los vehículos también disponían de un cargador a bordo para una carga flexible en las tomas de corriente, así como de cilindros de inclinación superiores para una mayor estabilidad del mástil.

En 2010 se añadieron otras características con los modelos de dos a cinco toneladas, como el eje motriz con desacoplamiento de vibraciones, el freno de mano automático, el indicador digital de carga de la batería y un sistema de control de tracción para un excelente agarre al suelo.

Aspectos como la ergonomía y la seguridad ocupan un papel fundamental en el desarrollo de carretillas elevadoras. Por ejemplo, el sistema de asistencia al conductor Linde Safety Pilot, limita la altura de elevación si se supera la capacidad de carga permitida y regula la velocidad de desplazamiento en función de la carga transportada.

Mientras que la Linde Roadster es una carretilla diseñada sin pilares, lo que mejora la visibilidad del entorno y garantiza una mayor seguridad operativa.

El uso de la tecnología de litio-ion como nuevo medio de almacenamiento de energía y el desarrollo de la pila de combustible con hidrógeno como fuente de energía han dado un mayor impulso a las carretillas eléctricas en los últimos diez años. Una nueva generación de carretillas elevadoras Linde, que se lanzará en junio.