Las condiciones laborales de los conductores profesionales parecen ir empeorando a pasos agigantados en la Unión Europea, pese al alarmante déficit de chóferes que viven gran parte de las empresas de transporte del continente.

Si los casos de contratación de conductores filipinos contratados en condiciones deplorables ya había llegado a las instituciones europeas, ahora un reportaje de televisión lituano pone sobre el tapete la pésima situación en que trabajan miles de conductores en las mayores empresas de transporte internacional del país báltico.

La investigación periodística ha causado una gran conmoción social en Lituania que se ha trasladado a las instituciones del país.

Según el reportaje que cita Fenadismer, de los 77.000 conductores empleados en la industria del transporte de Lituania, alrededor del 90% provienen de terceros países de fuera de la UE, incluidos Ucrania y Bielorrusia, e incluso de la India.

Al paerecer, los conductores se sentirían atraídos por las promesas de buenos salarios y condiciones de trabajo en la UE, pero una vez contratados la realidad es otra, con salarios irrisorios, deducciones salariales inexplicables, nulos derechos y obligados a infringir permanentemente la normativa de seguridad vial y de tiempos de conducción y descanso.

Efectos en España

Así mismo, como refiere Fenadismer, este fenómeno afecta directamente al mercado del transporte español, toda vez que las flotas procedentes de Lituania controlan en torno al 6% del transporte internacional con origen o destino en España, situándose en la actualidad por encima incluso de las flotas búlgaras o rumanas.

De igual modo, la patronal española también enfatiza la, a su juicio, «actitud hipócrita con la que tratan de salir al paso las autoridades lituanas, cuando son precisamente ellos mismos los que están abanderando el frente común conformado por siete países de Este de Europa para tratar de tumbar judicialmente el Paquete de Movilidad aprobado por la UE el pasado mes de Julio, con la complicidad de la actual Comisaria europea de Transportes, la rumana Adina Valean».

La eurodiputada Izaskun Bilbao estima, en una denuncia interpuesta ante la Comisión Europea, que más de 150.000 conductores profesionales originarios de terceros países trabajan en empresas de transporte en toda la Unión Europea.