La Plataforma Tecnológica en Logística Integral, Intermodalidad y Movilidad, Logistop, ha reformulado su proyecto a lo largo de los últimos meses para poder adaptarlo a los nuevos tiempos y dotarlo de la fortaleza, solvencia y solidez que necesita.

El primer paso ha sido convertirlo en un asociación abierta e independiente que dejará de depender del CNC (Centro Nacional de Competencia en Logística Integral) que es el organismo que promovió la constitución de la Plataforma.

El nuevo presidente, Pablo Gómez que ha sustituído a Luis Rafecas tras su reciente jubilación tras casi 10 años como presidente de Logistop, ha presentado en la última asamblea las líneas de trabajo de lo que en su opinión debe de ser el papel que debe jugar Logistop, «con un nuevo impulso para adaptarse a las nuevas necesidades, buscando la implicación de los miembros para impulsar entre todos la innovación logística«.

Por su parte, la directora de Logistop, Irene Andrés, ha desgranado las acciones concretas a poner en marcha, que pasan por buscar una mayor implicación de los miembros, poner en marcha actividades «con un mayor impacto» que proporcionen una «mayor visibilidad» a Logistop.

También se quiere otorgar un mayor apoyo y protagonismo al perfil emprendedor, del que se podrán beneficiar los miembros, pero si perder de vista la necesidad de progresar en la «sostenibilidad financiera» que proporcione estabilidad y «posibilite la adopción de un proyecto a medio plazo«.

De igual manera, el presidente ha considerado necesario la redacción de una «Agenda Estratégica de Investigación», que recoja las prioridades y sirva de guía con las actividades orientadas a temáticas y tendencias concretas.

Se crea la figura del «miembro colaborador»

En este contexto, se ha propuesto la creación de la figura del miembro colaborador para aquellos que quieran gozar de una mayor visibilidad y protagonismo. Serán directamente los socios los que marquen la dirección a seguir por Logistop a partir de ahora, para lo que contarán con dos órganos de gobierno.

En primer lugar, la Asamblea, que integrada por todos los miembros, y en segundo lugar, el Comité Rector, cuyos componentes serán elegidos por la Asamblea entre los que se presenten.

Los cambios previstos no serán inmediatos, sino que se ha fijado un periodo de transición de unos meses hacia el nuevo modelo para poder realizar las modificaciones pertinentes.