Las diferentes administraciones parecen empecinadas en pasar por alto todos los avisos que vienen y, lejos de tomar cartas en el asunto antes de que llegue lo peor, se empeñan en actuar a remolque de los acontecimientos.

Pasó (y sigue pasando) con la crisis sanitaria y ha pasado con la ola de frío de la que los servicios meteorológicos venían avisando desde los últimos días de 2020, con la antelación suficiente para adecuar medios y personal suficientes para hacer frente a lo que finalmente ha acabado llegando.

Una vez más, decisiones tardías en relación con los avisos de temporal a la población y sobre la disposición de medios para mantener las vías de comunicación esenciales libres han puesto contra las cuerdas un sistema logístico y de transporte que ya lleva meses en situación de tensión.

En este sentido, Fetransa señala, además, «las carencias de las áreas de vialidad invernal en las que han quedado paralizados más de 11.000 profesionales del transporte» y que, según denuncia la asociación de transportistas autónomos «carecen de los mínimos servicios para asegurar la estancia de cientos de personas durante períodos indeterminados de tiempo».

Al mismo tiempo, la organización empresarial señala que «hay alguien que hizo las cosas mal cuando se diseñaron las áreas de vialidad invernal» y que «poco hubiera costado construir aseos para los conductores», lo que, en su opinión, supone «un atentado contra la dignidad de los conductores» que «viene a demostrar la imagen que la Administración tiene del sector«.