Grupos sindicales franceses iniciaron a finales de noviembre movilizaciones en contra de la subida de los impuestos del gasoil anunciada por el Gobierno galo y, ataviados con los chalecos reflectantes que portan habitualmente los conductores, han ido extendiendo sus acciones con cortes de carreteras en diferentes puntos de Francia, así como en la frontera durante las últimas cuatro semanas.

Los retrasos para llegar a las descargas en toda Europa, han ido desencadenando un bloqueo de camiones, con consecuencias inmediatas en la campaña para retornar los vehículos a las zonas de carga, y llegando a provocar falta de camiones para los exportadores estas dos últimas semanas.

Además, en las últimas semanas también han ido ‘in crescendo’ las tensiones  en las entregas de fruta y verdura a los supermercados europeos, sin que se hayan podo cumplir con los estrictos plazos fijados por contrato.

Grave situación en un mes crucial como diciembre

Lo peor de todo es que se desconoce el alcance de esta escalada de protestas. Si bien el gobierno francés daba un paso atrás hace algunos días, y desistía de sus intenciones de subir la fiscalidad del gasoil, sin embargo, han ido apareciendo otras reivindicaciones, creando todo un clima de tensión que inevitablemente afecta al tráfico de camiones.

Este pasado lunes el presidente francés Emmanuel Macron, ha anunciado el aumento en 100 euros del salario mínimo, a partir de 2019,y que las horas extras estarán libres de impuestos. Todo ello con el fin de atajar la oleada de protestas que asola Francia desde hace tres semanas y que trae de cabeza al transporte español por carretera.

Y esto en un mes crucial como diciembre, cuando está en juego más de la mitad de la campañaQuedan esta semana y la próxima antes de que el ritmo baje con motivo de las fiestas de Navidad, y tanto exportadores como transportistas son conscientes de lo mucho que se decide en estos días. De momento, este fin de semana los bloqueos en Lyon han sido intensos, además de otras zonas, y se esperan nuevos retrasos para las salidas de la fruta de comienzos de semana.

A río revuelto, ganan las flotas grandes

Aunque todos sufren, es evidente que las grandes flotas exhiben su músculo en momentos delicados como este y, más aún, en una campaña marcada por unas ampliaciones de flota reducidas al mínimo.

Los que han decidido optar por renovar sólo algunas unidades, o incluso los que han entregado vehículos sin reemplazarlos, ven ahora el peligro de no poder cumplir con los programas comprometidos. Y, por supuesto, sin ni siquiera poder plantearse nuevas oportunidades de negocio.