A finales del mes de marzo, la Comisión Europea publicó una serie de recomendaciones para conductores, empresas de transporte y administraciones públicas competentes en esta materia para evitar el contagio del Covid-19. Entre ellas, se señalaba de forma destacada que los conductores no debían participar en la carga y descarga, sino permanecer en la cabina del camión.

Se indicaba, asimismo, que estas labores debían ser realizadas, en la medida de lo posible, por el personal de la empresa que envía o recibe la mercancía. En términos similares, el Ministerio de Transportes ha recordado recientemente la conveniencia de que los conductores profesionales no participen en dichas tareas.

Así, desde el departamento dirigido por Ábalos se ha indicado que es necesario evitar siempre que sea posible que el conductor baje del vehículo o que participe en las tareas de carga y descarga, salvo en casos tasados en los que por la especialidad de la mercancía transportada o del equipamiento técnico del vehículo se requiera su participación.

Medidas insuficientes

Desde Fenadismer valoran positivamente esta recomendación, pero creen que es «insuficiente y poco efectiva», pues en la práctica un elevado porcentaje de conductores continúan realizando dichas labores, ajenas a su actividad.

De hecho, conforme a una encuesta llevada entre sus transportistas asociados, el 64% de los profesionales han confirmado que las empresas donde van a cargar la mercancía a transportar continúan obligándoles a realizar las labores de carga y descarga, con el consiguiente riesgo sanitario.

La Federación ha vuelto a solicitar al Ministerio que atienda esta reivindicación, compartida por todo el Comité Nacional de Transporte por Carretera, prohibiendo por ley la participación de estos profesionales en la carga y descarga de mercancías. Esto no supondría ningún coste para las arcas públicas y contribuiría a reducir el número de posibles contagiados en el sector del transporte por carretera.