Sorprendentemente, entre las empresas constructoras también hay voces discordantes que rechazan el proyecto gubernamental que pretende instaurar un peaje en la red española de alta capacidad a partir de 2024.

En este bando de los críticos con esta iniciativa de la Administración se han colocado los constructores andaluces, que, por boca de su asociación autonómica, Fadeco Contratistas, afirman que «el sector de la construcción no entiende que se utilice la necesidad de conservar y mantener las carreteras para implantar una medida tan desproporcionada como la de los peajes masivos».

De igual modo, los constructores andaluces afirman que la medida «carece de la concreción mínima necesaria», para un asunto que «no está debidamente resuelto» y que, a su juicio, es de «vital importancia», como es el mantenimiento de la red viaria.

Por eso mismo, la organización andaluza estima que se trata de «una medida inoportuna», ya que se traduce en un incremento de la presión fiscal a empresas y contribuyentes en un contexto de crisis en el que consideran más adecuadas otras que impulsen el crecimiento económico.

La institución parece sumarse así, aunque pueda estar de acuerdo con la medida en otras circunstancias, a las voces contrarias a la instauración de los peajes, un debate lanzado por el Gobierno en plena crisis sanitaria, precisamente por el momento en que se produce.