La IRU estima que los controles fronterizos que mantiene Alemania con la República Checa y el Tirol están aumentando al menos en un 30% los tiempos de espera.

Esta situación implica, según CETM, un aumento de las horas de conducción adicionales y de los retrasos que entorpecen y encarecen la actividad de los transportistas, por lo que la organización internacional ha pedido a las autoridades alemanas en una reunión reciente que mantengan los carriles verdes abiertos, en línea con lo que pide la Comisión Europea.

Estos retrasos son especialmente preocupantes para los productos frescos, toda vez que unos 5.000 camiones entregan frutas y verduras frescas desde Portugal y España a Alemania a diario.

El tiempo adicional en desvíos y controles fronterizos significa, según la IRU y CETM, que estos productos corren el riesgo de no estar disponibles en los supermercados alemanes, ponen el riesgo el mantenimiento de la cadena de suministro y, explica la confederación española, «suponen una amenaza para el bienestar de los profesionales del transporte puesto que tienen que soportar largas colas de espera que, lejos de evitar el contagio, aumentan la posibilidad de contraer el virus».

Mientras, Alemania continúa con los controles en República Checa y el Tirol, que se extenderán hasta el próximo 17 de marzo y ha anunciado que próximamente agregará a la Hungría y Suecia a la lista de países de variante preocupación.