Los sindicatos del transporte se sienten los ninguneados máximos de uno de los sectores más ninguneados en el actual panorama socioeconómico de un país que vive una crisis galopante y con múltiples aristas.

Así las cosas, tras el acuerdo de la semana pasada que consiguió evitar el paro patronal en el transporte, Comisiones Obreras remitirá una carta al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Ubrna para traslarle su «profundo malestar y denuncia» por la posibilidad que se ha abierto para negociar a partir de septiembre las condiciones laborales de la carga y descarga.

El sindicato estima «legitima e imprescindible nuestra participación en los debates de afectación laboral» y pide medidas para «hacer más atractiva la profesión y evitar que a partir de una determinada edad se empujen a los profesionales del sector al abandono por precariedad en las condiciones laborales».

A juicio de la central sindical, “lo que faltan son condiciones laborales atractivas para el desarrollo profesional” e insisten en «reclamar la prohibición taxativa de la mercadería contractual entre patronales en la utilización de la carga y descarga para la o el conductor de vehículos de más de 3.500 kg en pro de la salud laboral y del mantenimiento del empleo».

Consecuentemente, Comisiones Obreras reclama «una mesa real del dector con participación de Comisiones Obreras, para la elaboración de un plan de viabilidad, reactivación, seguimiento y protección del empleo y empresas del sector».