Ante la realidad de que la falta de previsión a ambos lados del Canal de La Mancha en relación con las consecuencias del ‘Brexit’ a partir del 1 de enero próximo va a repercutir en un aumento de las colas de camiones, ETF defiende que no deben ser los conductores los que paguen el pato de la falta de acuerdo político.

Por ese motivo, la federación sindical europea recuerda que, de acuerdo a la normativa europea, los tiempos de espera en las fronteras solo pueden considerarse períodos de disponibilidad si el conductor conoce de antemano estos períodos y su duración previsible, algo que no se da en las actuales circunstancias.

En este caso, el tiempo de espera en las fronteras se considerará tiempo de trabajo y en cualquier caso, a juicio de ETF, los tiempos de espera no pueden considerarse descanso, por lo que los trabajadores deben ser compensados ​​de acuerdo con las disposiciones nacionales aplicables a los conductores internacionales.

De igual modo, la agrupación sindical argumenta que el tiempo de espera en las fronteras no puede afectar a los períodos de descanso, ya sean de descanso diario o semanal reducido o normal, y recuerda que en este último caso está prohibido el descanso en cabina.