En poco menos de un mes, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han desarticulado cuatro bandas que habrían utilizado camiones para distribuir diversas sustancias estupefacientes por Europa.

La última de ellas ha caído hace unos días, cuando, en el desarrollo de la operación ‘Delos’, agentes de la Guardia Civil, de los Mossos d’Esquadra y de la Policía Nacional han desarticulado completamente una organización criminal establecida en Cataluña y dedicada al tráfico internacional de marihuana en camiones.

La banda tenía su sede central de operaciones en un taller mecánico de la localidad barcelonesa de Sant Andreu de la Barca con el propósito de aparentar normalidad y desviar la atención de sus actividades delictivas.

Al mismo tiempo, el taller también servía como almacén de la droga ya procesada, así como centro de pesaje, terminal de carga y ocultación a bordo de camiones. Desde allí salían a otros países europeos, especialmente a Francia, Alemania y Polonia, para su entrega a los compradores de la mercancía.

Esta organización se dividía en tres subgrupos, dos de ellos integrados por alemanes y holandeses de origen árabe que se encargaban de contactar con proveedores de marihuana en diferentes zonas como San Cosme, La Mina, Gavà, Viladecans y Tarragona, con los que negociaban.

Posteriormente, los estupefacientes se almacenaban y se enviaban posteriormente en camiones a Alemania y los Países Bajos.

El tercer grupo, compuesto por españoles y marroquíes, estaba dedicado al cultivo de las plantaciones de marihuana, a la intermediación con los proveedores y a la administración del taller mecánico de Sant Andreu de la Barca, donde envasaban al vacío la droga para su transporte y distribución.

Con anterioridad, en el último mes, ya se había desarticulado una banda que operaba en el tráfico de droga con camiones desde el municipio madrileño de Ciempozuelos, otra más que utilizaba vehículos pesados para el transporte de estas sustancias desde la localidad sevillana de Dos Hermanas, así como una última que utilizaba un sofisticado método para ocultar los estupefacientes en el techo de un frigo.