La exclusión de facto de las empresas y autónomos de transporte del Plan Renove como consecuencia de la regulación europea de las ayudas ‘de mínimis’ en el ámbito del transporte ha provocado gran disgusto en el sector.

Para algunas asociaciones, como es el caso de Fetransa, esto es «la gota que termina de colmar el vaso», por lo que «exige un plan especifico para el transporte de mercancías por carretera que permita renovar los vehículos mas antiguos, contaminantes y menos seguros por otros mucho mas eficientes energéticamente, por tanto menos contaminantes y sobre todo mucho mas seguros».

Además, la organización empresarial «denuncia el contrasentido que supone la criminalización permanente que sufre el transporte por carretera, aún en momentos como estos en los que se ha demostrado el papel fundamental que juegan los profesionales a la hora de hacer frente a situaciones como las derivadas de la actual pandemia».

De igual modo, el sector se siente «agraviado y maltratado» pese a haber dado servicio en las peores condiciones de la crisis sanitaria u alega que «ahora muchos profesionales se encuentran con operaciones firmadas cuyas condiciones cambian sustancialmente al no poder acogerse a la subvención», con el consiguiente impacto también para los fabricantes de camiones.