Debido al riesgo creciente que entraña la expansión acelerada del coronavirus y ante las decisiones adoptadas en prácticamente todos los países, MAN Truck & Bus se ha visto obligado a detener temporalmente la producción en su planta de Múnich.

Además, tras las debidas conversaciones con los representantes sindicales y las autoridades, ha presentado un ERTE para todas sus instalaciones en el país germano. Este expediente, de aplicación desde el 23 de marzo, afecta a la mayoría de los empleados.

Aunque el fabricante espera mantener en funcionamiento los centros de ventas y servicios, se espera que surjan cuellos de botella tanto en la producción como en el suministro de vehículos y piezas. Al mismo tiempo, se reducirá la producción en las plantas situadas fuera de Alemania.

El grupo ha adoptado ya todas las medidas necesarias en los diferentes centros para garantizar que la salud de sus empleados no se vea amenazada por esta pandemia. Así, en el caso de los empleados de las áreas administrativas que no se vean afectados pueden beneficiarse de los acuerdos de horario flexible y teletrabajo alcanzados entre los representantes sindicales y la empresa.