Con motivo del vigésimo aniversario del lanzamiento de su canal ‘on-line‘, Mango se ha fijado el objetivo de alcanzar los 1.000 millones de euros de facturación en este ámbito en 2021.

Desde principios de 2020 hasta octubre, ha superado ya en más de un 5% los 564 millones de euros logrados en todo 2019, por lo que confía en finalizar el año con una facturación de 800 millones, lo que supondría un aumento de más del 40%.

Este aumento se debe, en parte, a los cerca de tres millones de nuevos clientes digitales, 900.000 de los cuales se sumaron durante los meses de confinamiento, en los que la facturación creció por encima del 50%.

Por ello, con el objetivo de reforzar su e-commerce, la compañía ha trasladado más de 200.000 prendas del canal físico al ‘on-line’ para aumentar su disponibilidad y ha ampliado los plazos de devolución a 60 días.

Paralelamente, ha incrementado en un 30% su inversión en marketing digital y ha optimizado las comunicaciones con los clientes de su base de datos, adaptándolas según el perfil de cada uno.

En este contexto, está trabajando en la hiperpersonalización de la experiencia, desde la fase de ‘awareness’ hasta la fase de fidelización, incluyendo la captación, las comunicaciones directas, la navegación en las plataformas digitales, y la compra en la tienda física.

Igualmente, incorporará nuevas herramientas de autoservicio y automatización para agilizar cualquier gestión y avanzará en la inclusión de la omnicanalidad en sus franquicias. El alcance engloba desde la participación en la facturación ‘on-line’ en el área de influencia de una tienda, el servicio click & collect o la integración total.