Durante 2017, el 52% de las empresas de transporte europeas ha sufrido alguna inspección o auditoría para controlar el cumplimiento de las horas de conducción y descanso de sus conductores, mientras que un 43% ha sido objeto de inspecciones en la carretera entre una y cinco veces.

Garantizar la correcta adecuación a la normativa puede suponer una sobrecarga administrativa, según refleja el último estudio de TomTom Telematics sobre este asunto, en el que queda reflejado que hasta un 41% de las empresas ha cancelado entre uno y diez trabajos que querían asignar a sus conductores porque desconocían las horas restantes de conducción de sus empleados.

Más del 60% de los encuestados gestiona los datos del tacógrafo mediante la descarga remota, un sistema mucho más sencillo y que requiere menos tiempo, pero aún existen empresas que confían en la descarga manual, por lo que sus camiones necesitan estar aparcados para su captura. Un 40% de ellas emplea entre 30 minutos y una hora por vehículo para registrar los datos cada mes.

Por otra parte, prácticamente la mitad de los operadores monitoriza el kilometraje para controlar el gasto de combustible, mientras que el 38% invierte en formación para los conductores con este propósito. Asimismo, el 42% ha iniciado programas para formar a sus trabajadores en términos de conducción segura y un 33% ya monitoriza su estilo de conducción.

Actualmente, una de las cuestiones que más preocupan en el sector es la seguridad de los datos. De hecho, el 50% se pregunta cómo afectará la nueva normativa de protección de datos a los relacionados con el tacógrafo.