La inmigración irregular plantea graves problemas de seguridad en infraestructuras críticas de comunicaciones y transporte que, además, de poner en cuestión la operativa de muchas empresa, también supone importantes riesgos para la seguridad de los propios migrantes y de los trabajadores.

En este sentido, Anesco se ha mostrado muy preocupada por la problemática que genera la presencia de polizones en algunas terminales portuarias, una situación que ha sido analizada en profundidad durante la última reunión del comité ejecutivo de la organización patronal de la estiba celebrada en Madrid, en la que los empresarios del sector han alertado del crecimiento del intrusismo de personas que tratan de llegar a otros países a través del transporte marítimo ilegal.

Según la patronal del sector, esta situación es “preocupante”, ya que “esta circulación clandestina de personas, dentro de terminales con mercancías resulta sumamente peligrosa para la integridad de las propias personas, que transitan y pernoctan entre maquinaria pesada y cargas suspendidas, sin ninguna medida de seguridad” y, además, “cada vez son más las personas que pretenden embarcar como polizones en los buques a los que nuestras empresas asociadas prestan servicios”.

Anesco ha detectado que la mayor incidencia de este fenómeno se está produciendo en los puertos de Melilla con destino a la península y, sobre todo, en los puertos de Bilbao y Santander hacia el Reino Unido.