En un informe técnico dado a conocer esta misma semana, Endesa estima que las mezclas de biocombustibles y carbón que ha estado probando en su central térmica de la localidad coruñesa de As Pontes no permiten prolongar la vida de la instalación debido a un cúmulo de razones, especialmente de carácter medioambiental.

Consecuentemente, la energética estima que la instalación es inviable y acelera el cierre de la planta, mientras que, al mismo tiempo, pone en marcha un plan de actuaciones para atenuar el impacto de la disminución de actividad de la central, destinado a promover el desarrollo de actividades económicas y generación de empleo en la zona.

Esta iniciativa permitirá, entre otros aspectos, que unos 130 trabajadores de empresas contratistas participen en los trabajos de desmantelamiento de la instalación, que, según la empresa, se prolongarán durante cuatro años.

Sin embargo, desde el punto de vista del transporte, la medida supondrá la pérdida total del transporte de carbón que se venía realizando en la zona.

De nada han servido las continuas movilizaciones de un sector que agrupa a unos 70 pymes y autónomos que en su conjunto suman una flota total dedicada de 150 camiones que trabajan en esta instalación energética gallega, a la espera de que las Administraciones públicas muevan ficha.

Por ahora, la Xunta de Galicia ha mostrado «su más absoluta oposición a la decisión unilateral anunciada por Endesa de cerrar la central térmica de As Pontes» y afirma que «los trabajadores de la central térmica y de la industria auxiliar, y los camioneros no se merecen el cierre de la planta».

Al tiempo, el Gobierno gallego solicta al central que «convoque lo antes posible la mesa de As Pontes para que la empresa explique esta decisión y se puedan evaluar al detalle por parte de los técnicos las conclusiones de su informe», ya que, en su opinión, «según los resultados de las pruebas con biocombustibles, la planta podría ser viable desde el punto de vista técnico y medioambiental, por lo que el anuncio de hoy (por el día 19 de enero, cuando se realizó efectivamente) es aún más incomprensible«.