Aparte de los efectos ya previstos que ha tenido la reforma del ROTT sobre el mercado de transporte por carretera, también están empezando algunos otras consecuencias que no se esperaban y que el sector achaca a la opacidad existente durante su tramitación.

Así pues, según Fenadismer, con la nueva regulación dada a las autorizaciones de transporte que se encontraban con anterioridad en situación de “suspensión temporal” y de “baja recuperable” han sido eliminadas automáticamente, con los consiguientes trastornos para las empresas transportistas, pese a que con la anterior regulación podrían haberse recuperado con la incorporación de un vehículo nuevo.

Este fenómeno deja en una situación muy precaria a los transportistas que sólo poseían una única autorización de transporte y que tenían suspendida, ya que, a juicio de Fenadismer, «al aplicarse dicha eliminación automáticamente también para esa única autorización de transporte, en la práctica ello supondrá “expulsar” del sector de forma automática a centenares de transportistas autónomos, que sólo podrán acceder de nuevo al sector cumpliendo los mismos requisitos que aquellos que quieran acceder por primera vez».

Ante dicha situación, la asociación recomienda a todos los transportistas que posean una única autorización de transporte en vigor que «en caso de que den de baja el vehículo al que estaba referida la autorización procedan a su sustitución inmediata por otro vehículo, a fin de evitar la pérdida de la autorización de transporte».