Tras el visto bueno de la Comisión Europea el pasado mes de diciembre y el de las juntas de accionistas de Fiat Chrysler Automobiles y de Groupe PSA este pasado sábado 16 de enero se ha completado la fusión de ambos grupos automovilísticos, del que surge la nueva Stellantis, denominación de la nueva entidad conjunta.

Las acciones ordinarias de Stellantis empezarán a negociarse en el mercado Euronext de Paris y en el Mercato Telematico Azionario de Milán este lunes 18 de enero, mientras que en la Bolsa de Nueva York NYSE, lo harán a partir del martes 19 de enero.

La fusión da lugar a un grupo automotriz con unas ventas anuales combinadas de alrededor de 8.1 millones de vehículos y una capacidad suficiente para enfrentarse a rivales más grandes como Toyota o Volkswagen Group, y para financiar el proceso de transformación hacia una movilidad eléctrica, que se estima necesitará de una inversión de miles de millones en los próximos años.

El director general de PSA, Carlos Tavares, ofrecerá su primera conferencia de prensa como director general de Stellantis el martes, después de tocar la campana de NYSE con el presidente de Stellantis, John Elkann, que es el actual presidente de FCA.

Stellantis espera reducir los costes anuales en más de 5.000 millones de euros, sin necesidad de cerrar plantas, a pesar del actual exceso de capacidad. Se estima que el 40% de las sinergias se consigan mediante la unificación de plataformas y motores y de la optimización de inversiones en I+D, mientras que otro 35% provendría de ahorros en compras y otro 7% de ahorros en operaciones de ventas y gastos generales.