Navarra, en el ejercicio de sus competencias tributarias, tiene la intención de suprimir totalmente el régimen de módulos para el próximo 2021, con el fin de sustituirlo por un nuevo régimen de estimación directa denominado especial.

Este nuevo método tributario para autónomos prevé, según detalla Fenadismer, una deducción a aplicar sobre el rendimiento neto final, pero limitando a su vez los gastos con derecho a ser incluidos, aunque no permite descontarse el importe de las amortizaciones, ni las operaciones de leasing o renting, entre otros.

Sin embargo, las asociaciones de transporte de la comunidad foral se oponen frontalmente, al igual que las de otros sectores, como la agricultura, la ganadería, la hostelería o el turismo, con las que ha establecido un frente común para pedir una reformulación del cambio tributario propuesto.

En concreto, se solicita al Gobierno foral un período de adaptación para facilitar a los sectores económicos más afectados del tiempo necesario y prudencial que permita habituarse a los cambios que en la gestión contable implica esta nueva tributación, así como flexibilizar la entrada en vigor de la norma con criterios de prudencia, efectividad y consenso sectorial.

A juicio de las patronales navarras “dichas medidas se planteaban como una apuesta por el relanzamiento económico estos momentos de crisis por la covid-19, sin embargo, implican, en numerosos ejemplos estudiados, un incremento de la presión fiscal generalizado y por tanto no constituye una herramienta para salir fortalecidos de esta crisis, sino todo lo contrario”.

De igual modo, los representantes empresariales defienden que “la aplicación de este nuevo sistema de tributación obligará a una mayor carga administrativa y de trabajo al autónomo empresario en su gestión del negocio y en caso de que decida externalizar la gestión de la contabilidad, un mayor coste económico. Esta circunstancia afectará especialmente a los pequeños negocios, precisamente los más vulnerables”.