Una nueva sentencia del  Juzgado de 1ª Instancia de Cáceres dictada este mismo mes de febrero ha dado la razón íntegramente al demandante en relación con el cártel de camiones.

En este caso, el sobrecoste cuantificado por el órgano judicial extremeño es del 16,35% del precio de compra de cada camión, toda vez que el informe pericial aportado con la demanda, según la sentencia, «explica y justifica este daño partiendo de la comparación del mercado de camiones medianos y pesados (afectados por el cártel) con el de los camiones ligeros».

Así mismo, el auto judicial también rebate la hipótesis de que el transportista haya podido repercutir a sus clientes el sobrecoste, toda vez que, según certifica, «cuando un camión se revende de segunda mano el precio de compra no influye en el precio de reventa (en el que inciden otros muchos factores), y cuando se fija un precio por los servicios (portes) entre el transportista y el cliente la capacidad de negociación del primero es muy limitada (en torno a un 75% de los transportistas tienen un camión o dos y ninguno de los actores dispone en este caso de una gran flota)».

La sentencia indica, además, que en el precio del servicio de transporte inciden muchos factores, de tal modo que «el sobrecoste inducido por el cártel vendría a representar un aumento de sólo el 1,9% del precio total del servicio; es decir, que el sobreprecio prácticamente no ha influido en el precio de los portes que han venido cobrando los transportistas».