Las entregas fallidas son el principal quebradero de cabeza para el comercio electrónico, tanto por el coste extra que generan, como por el malestar que producen entre los clientes.

Consciente de este problema, Amazon ha empezado desde finales del pasado mes de junio a ofrecer un nuevo servicio que denomina Counter, o mostrador en castellano, para realizar entregas en puntos de conveniencia en los Estados Unidos, tras haber lanzado este mismo servicio tanto en el mercado británico como en el italiano con buena acogida.

Este nuevo servicio se ofrece inicialmente en unos mil establecimientos de todo el país, aunque el gigante del comercio electrónico espera haber alcanzado los 1.500 puntos de entrega en tienda antes de final de año y con la intención de alcanzar una potente capilaridad a medida que, con el paso del tiempo vayan incorporándose más tiendas.

De este modo, los clientes de Amazon que opten por recoger en tiendas sus pedidos de comercio electrónico, recibirán un correo electrónico cuando el paquete esté en destino con un código de barras que deberán llevar al punto de conveniencia antes de un plazo de 14 días, con el fin de que en el establecimiento se les entregue su envío, gracias a un sistema informático que permitirá a los dependientes tramitar con agilidad estos servicios y sin entorpecer su trabajo diario, según Amazon.