DHL Global Forwarding ha lanzado un nuevo servicio de carga aérea que conecta la región de Asia-Pacífico con Europa y Estados Unidos, para atender a clientes de los sectores de la tecnología, la fabricación, la ciencia y la salud.

Gestionada por el equipo de StarBroker, esta conexión se utilizará dos veces a la semana, con origen en la ciudad china de Chongqing. Pasará por Ámsterdam, Chicago y la localidad surcoreana de Incheon, antes de volver a China.

Aunque algunas aerolíneas de pasajeros han retomado ya las operaciones, la situación para el mercado de la carga aérea sigue siendo volátil, especialmente si se tiene en cuenta que la capacidad sigue siendo escasa. Por eso, el operador ha tratado de poner en marcha una línea que proporcione a sus clientes fiabilidad y la suficiente capacidad.

Contar con cadenas de suministro resistentes, ágiles y fiables no es solamente de suma importancia para una futura recuperación económica, sino también para los posibles repartos de vacunas y otros suministros médicos. En este sentido, Corea del Sur ha registrado un crecimiento del 26,7% en las exportaciones de productos sanitarios en la primera mitad de 2020, llegando los farmacéuticos a un ascenso del 52,5%.

Mientas, China ha exportado un 28,5% más de dispositivos médicos hasta mayo. Además, en 2019, tanto el país asiático como los Países Bajos y EEUU estuvieron entre los diez importadores y exportadores más importantes de productos médicos.

En un documento reciente, DHL y McKinsey & Company se apuntaba que para proporcionar una cobertura suficiente para el reparto mundial de vacunas del Covid-19, serían necesarios más de 200.000 envíos paletizados y más de 15 millones de envíos en contenedores refrigerados, así como unos 15.000 vuelos.

A lo largo de los últimos años, DHL ha mejorado sus instalaciones y ha ampliado su personal cualificado a nivel mundial, desarrollando también tecnologías para el rastreo de los envíos en tiempo real, cuya integridad se garantiza a lo largo de todo el proceso.

Obtener la capacidad aérea necesaria es la última pieza para asegurar que los productos sensibles a la temperatura, como las vacunas, lleguen a todas las zonas que los necesitan.