Aprovechando la resaca electoral, diversas organizaciones separatistas catalanas han vuelto a la carga esta semana para cortar el paso fronterizo de La Junquera, en ambos sentidos de la AP-7, aunque esta vez desde el lado francés, en Le Perthus.

Como indica CETM en un comunicado, el movimiento independentista Tsunami Democràtic ha anunciado que habrá distintas protestas desde este lunes hasta el miércoles 13 de noviembre, con concierto de rap incluido, lo que augura un bloqueo prolongado durante días de este paso de crucial importancia para el transporte internacional que sube hacia Europa desde el arco mediterráneo.

Consecuentemente, se prevé que los cortes se alarguen, sin que las autoridades hayan previsto ningún plan de contingencia, en un escenario de enfrentamiento civil en el que, como señala la confederación, «lamentablemente, una vez más, los únicos que le dan al transporte la importancia que tiene como motor de la economía son los CDR que saben el daño que ocasionan bloqueando las carreteras cada vez que tienen ocasión«.

Otra semana más (van ya unas cuantas de esta guisa), el transporte se prepara para soportar bloqueos y llevar a cabo su actividad en un ambiente enrarecido, con el coste económico y social que esto supone para un sector que se siente un rehén fácil para cualquier protesta.

En este mismo sentido, el Comité Nacional del Transporte ha hecho un llamamiento a la adopción de medidas urgentes por parte del Gobierno, «con la finalidad de poner término a semejante locura y, ridículo internacional, desde cualquier punto de vista».

De igual modo, también Fenadismer critica la actitud pasiva y de connivencia que el Gobierno de Cataluña está mostrando con el bloqueo que se está llevando a cabo en la autopista AP-7 en la frontera de la Junquera».

Hasta la propia Aecoc, que dice compartir «el sentir y malestar de los transportistas ante una situación de la que las empresas cargadoras también somos víctimas», ha mostrado «su preocupación por la reiteración de un bloqueo que se está produciendo con una alarmante frecuencia en La Junquera».