La falta de conductores profesionales en el sector del transporte empieza a ser preocupante para los operadores, que ven cómo a pesar de que se ha incrementado el volumen de mercancías que deben gestionar, el número de trabajadores que pueden ocuparse de ello cada vez es menor.

Existen diversas causas, que han sido estudiadas por la Asociación Americana del Transporte por Carretera. La principal es el aumento de la edad media de los empleados de este tipo de empresas, que en el caso norteamericano se sitúa en 49 años, que asciende a 52 en el caso de los conductores de flotas privadas.

Además, la edad de acceso al mercado se sitúa en 21 años, que es la exigida para poder conducir un vehículo pesado en Estados Unidos. Esto supone que, por lo general, muchas personas que no acceden a la educación superior ni realizan el servicio militar, obtienen empleos antes de llegar a esta edad en la construcción, el sector retail o restaurantes de comida rápida.

Por otro lado, las mujeres, que representan el 47% de la población activa en Estados Unidos, suponen solamente un 6% de los empleados del sector del transporte. La proporción, de hecho, se ha mantenido entre el 4,5% y el 6% desde el año 2000.

La vida en la carretera

A esto se suma la calidad de vida que ofrece esta industria, ya que a muchos conductores se les asignan inicialmente rutas que les obligan a estar en la carretera durante largos periodos de tiempo antes de regresar a sus casas, que pueden llegar a ser de una o dos semanas.

Algunos profesionales pueden optar con el tiempo a rutas regionales o locales, pero en general, se trata de un tipo de vida que no encaja con los deseos y necesidades de todo el mundo, tal y como señalan desde la Asociación.

Asimismo, conviene señalar que aunque hace años, el transporte por carretera era una de las pocas opciones disponibles para acceder al mercado laboral, hoy en día existen numerosas alternativas para los conductores o los que podrían llegar a serlo, como el sector de la construcción, que no exige viajar tanto ni el cumplimiento de tantos requisitos regulatorios.

Finalmente, el establecimiento de ciertas normativas que afectan a las horas de servicio que debe completar el trabajador, puede reducir la productividad de la industria, haciendo necesaria la contratación de más conductores para transportar la misma cantidad de carga.