Reza el mantra oficial que no es posible prohibir que los conductores profesionales realicen las labores de carga y descarga.

Sin embargo, diferentes experiencias internacionales demuestran sobre el terreno que esta medida es totalmente factible siempre que exista una voluntad política clara, cosa que no existe en España, donde se van al limbo miles de millones de euros que generaría esta actividad.

Al tradicional ejemplo francés se sumará en breve Portugal, que, a partir del próximo 13 de septiembre, prohibirá expresamente que los conductores participen en las labores de carga y descarga, según informa Guitrans.

A mediados de septiembre entra en vigor una norma que establece que las operaciones de carga y descarga deben ser realizadas, respectivamente por el expedidor o el destinatario, debiendo recurrir en todo caso a trabajadores formados para estas tareas que no sean conductores.

Así mismo, el texto legal también determina, para los casos en que la operación de carga o descarga sea responsabilidad del transportista por haberlo establecido de forma expresa en el contrato, que deberá recurrirse para su realización a trabajadores formados que no sean conductores.

Se establece también un listado tasado en el que los chóferes podrán realizar la carga y descarga, que incluye la distribución de mercancías de almacenes a tiendas, mudanzas y puerta a puerta, así como el transporte de combustibles, graneles y vehículos terminados, sin perjuicio de las disposiciones especiales para mercancías peligrosas.

De aplicación a todas las cargas y descargas realizadas en Portugal

Además, esta norma se aplicará a todas las cargas y descargas realizadas en Portugal, independientemente de la nacionalidad de la empresa de transportes o del conductor, de tal modo que la infracción de la disposición que establece esta prohibición constituye una infracción muy grave, con multas de hasta 15.000 euros.

A la vista de la situación, el sector español reclama medidas similares para el país. En concreto, Astic y Fenadismer han reclamado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que siga el ejemplo de Portugal.

Por un lado, Ramón Valdivia, director general de Astic, estima que la norma lusa demuestra que «sí es posible prohibir la intervención directa de los conductores en este tipo de operaciones» y, consecuentemente, defiende que «la prohibición de la carga y descarga por los conductores es otra medida que ayudaría a atraer a más jóvenes a esta profesión».

Fenadismer, por su parte, recuera que la recomendación del Ministerio para que los chóferes no realicen estos trabajos «se ha demostrado totalmente inefectiva», por lo que reclama que se atienda «esta legítima y más que nunca necesaria reivindicación».