Desde Comisiones Obreras muestran su preocupación por el incremento en el número de buques con bandera extranjera que operan entre puertos españoles, especialmente en los tráficos entre la península y Baleares.

De igual modo, el sindicato también estima que con la llegada de nuevos operadores podría suscitarse una dura competencia con «potenciales consecuencias en materia de seguridad y derechos de los trabajadores«, según ha explicado en una reunión mantenida la semana pasada con representantes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Por todo ello ha solicitado que se extreme la aplicación de la legislación vigente española como país anfitrión hacia las condiciones laborales de estos buques, ya que, a su juicio, «son de sobra conocidas las implicaciones que tienen para las y los trabajadores estas banderas, muchas veces de conveniencia, aun siendo de Estados miembros de la UE, que no mantienen ningún vínculo con los trabajadores y trabajadoras y permite su sometimiento a unas condiciones de trabajo de comienzo del siglo XX».

Así mismo, en relación con el acuerdo entre Naviera Armas Trasmediterránea y el Grupo Grimaldi para la adquisición por la naviera italiana del área de negocio que Armas-Trasmediterránea mantiene en la zona geográfica de Levante y Baleares, el sindicato ha lamentado que la naviera «se vea abocada a un final que los trabajadores y trabajadoras de esta empresa no merecen después de los sacrificios que han tenido que llevar a cabo para mantenerla a flote«.

Así mismo, Transportes ha confirmado que el Grupo Grimaldi creará una naviera en España para gestionar esta flota, con domicilio social en Barcelona y sede logística en Valencia. También han mostrado su interés en abanderar el buque ‘Ciudad de Palma’ bajo pabellón español, actualmente con bandera de Chipre.