La medida tomada esta misma semana por la cadena filial de AB Foods sirve de botón de muestra de lo que se extiende a lo largo del sector textil mundial, a causa de la pandemia del coronavirus.

En este sentido, Primark ha decidido cerrar definitivamente y hasta nuevo aviso las 376 tiendas que tiene repartidas por doce países, lo que, según la multinacional, implica unas pérdidas mensuales de unos 650 millones de libras esterlinas en ventas, unos 705 millones de euros al cambio.

Como consecuencia de este cierre total, la compañía ha informado a sus diferentes proveedores de que ha dejado de emitir órdenes de aprovisionamiento, lo que implica la paralización total de su cadena de suministro hasta que se logre frenar el avance de la enfermedad.

Esta medida puede suponer un duro golpe para algunas de sus empresas suministradoras, dado que Primark vende de manera exclusiva prendas fabricadas para la cadena en exclusiva y no comercializa artículos de otras marcas.

La compañía confía, para capear una situación tremendamente difícil, en su sólida posición financiera, con gran volumen de liquidez, según sus cifras, así como el ahorro de costes que puede generar con la renegociación de los contratos de alquiler con los propietarios de sus establecimientos y en las posibles ayudas estatales anunciadas.