Jornada histórica para Asturias, que ha asistido este 20 de septiembre al estreno de la Variante de Pajares, con el recorrido que por primera vez atraviesa este túnel ferroviario que conecta esta comunidad con la meseta.

Con una longitud total de 49 km, las obras que comenzaron en el año 2004, han supuesto una inversión de más de 3.700 millones de euros, lo que supone casi un 97% de la inversión total. Esta conexión va a dar un gran impulso al desarrollo económico y social de Asturias.

A partir de ahora se simultanearán el fin de las obras con la realización de las pruebas. Las obras de plataforma, superestructura y electrificación están prácticamente terminadas, se trabaja en la finalización de actuaciones como las salidas de emergencia y el contrato de protección civil y se pueden realizar las pruebas de infraestructura.

Está previsto terminar obras y pruebas para finales de 2022, lo que junto con las pruebas, las condiciones técnicas que determinen y la posterior autorización por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, marcarán la fecha de inicio operativo de la línea.

Este martes, 21 de septiembre, se ha puesto en servicio la estación pasante de León, de forma que se elimina el fondo de saco que permitirá que las circulaciones con destino y origen Asturias no tengan que hacer inversión de marcha, con la ganancia de tiempo que ello significa.

Todo esto también beneficiará a las circulaciones que hacen el recorrido con origen y destino en Galicia y Cataluña.

Renfe ya se está trabajando para disponer de material rodante de última generación con velocidades máximas de 330 km/hora. También se ha realizado toda la tramitación necesaria para disponer de locomotoras específicas para el transporte de mercancías a través de este túnel.

Tráfico mixto de mercancías y viajeros

El principal núcleo de la Variante son los dos túneles de base (24,6 km), en los que se ha adoptado la configuración de vía con ancho mixto (ancho estándar + ancho ibérico) en la vía Este y ancho ibérico con traviesa polivalente en la vía Oeste.

De esta forma, ambas vías pueden utilizarse tanto para el tráfico de pasajeros como de mercancías sin afectar a los tiempos de viaje ni a la capacidad de la infraestructura, a la vez que favorece la conexión ferroviaria con los puertos asturianos y reduce el impacto de posibles incidencias.

Además, la traviesa polivalente en la vía Oeste permite el cambio a ancho estándar en fases posteriores de la explotación. La planificación recoge que en una primera fase la Variante se pondrá en servicio exclusivamente en ancho ibérico, mientras concluye la implantación del ancho mixto en el tramo León-La Robla.

Los principales beneficios derivados de esta infraestructura son la reducción del tiempo de viaje en el trayecto Madrid-Valladolid-León-Oviedo/Gijón, incremento de la capacidad y la regularidad, como resultado de disponer de doble vía en todo el trayecto de este tramo; aumento del confort y potenciación de los tráficos de mercancías, que evitarán el complicado tránsito por la actual rampa de Pajares.