Profesionales de logística: actualización y control ¿hasta dónde es necesario llegar?

La necesaria formación de los profesionales logísticos les facilita el aumento de su capacidad de control sobre la cadena de suministro de extremo a extremo, para así poder atender las necesidades de los clientes.

La logistica es adaptacion continua

Los profesionales de logística que se encargan de gestionar los asuntos relacionados con la cadena de suministro en las empresas, han de presentar un perfil muy especial. Además de contar con la formación adecuada, generalmente estudios superiores, a los que se suman cursos de logística o estudios especializados que definen el curso de su carrera profesional.

Deben ser individuos altamente motivados, ya que a pesar de que los procesos productivos no han cambiado en esencia a lo largo de los años, sí que se han tenido que adaptar a las nuevas circunstancias del mercado.

La actualización continua es uno de los requisitos fundamentales para todo responsable de logística y la única forma de poder atender las necesidades de los clientes, en un área en la que el consumidor se ha sofisticado en gran medida y es cada vez más exigente.

Por eso, los operadores deben basar su estrategia en tres conceptos principales:

- La sostenibilidad, como requisito esencial para su supervivencia como negocio pero, a la vez, un aspecto demandado por los clientes, que han aumentado su conciencia medioambiental y muestran una creciente preocupación por su entorno.

- La integración es un aspecto crítico para cualquier empresa, en un entorno globalizado, además de ser una de las principales fuentes de valor.

- La tecnología, donde el cloud o big data han sido sólo el principio. Hoy la tecnología es el vehículo que impulsa a las organizaciones a la mejora continua, pero, al mismo tiempo, supone su principal desafío, cuando es la competencia quien implementa antes las últimas novedades.

Profesionales de logística: la necesidad de ejercer el control adecuado

Además de una buena preparación y la proactividad necesaria para no dejar escapar ninguna oportunidad; los profesionales de logística necesitan aumentar su capacidad de control sobre la cadena de suministro de extremo a extremo.

Los procesos deben ser monitorizados para evitar desviaciones y poder reaccionar a tiempo si se detectan perdidas de alineación. Quienes se encargan de gestionar la logística en una empresa han de ocuparse también de garantizar que este seguimiento se lleva a cabo en las condiciones óptimas, sin dejar nada al azar.

Para conseguirlo, es preciso definir los indicadores (KPIs) necesarios, los más relevantes, los más consistentes y realistas. De forma periódica deberán recoger métricas y analizarlas. La idoneidad del establecimiento de KPIs dependerá del conocimiento de la propia empresa y sus objetivos, y por supuesto del entorno.

La formación es un punto a favor en este sentido, ya que, los profesionales de logística que cuentan con el respaldo de un buen plan de estudios consiguen afinar más en la elección de indicadores, aumentando el valor de la recogida de datos, que repercutirá directamente en la toma de decisiones estratégicas y operativas; y minimizando el gasto y cualquier iniciativa que no sea generadora de valor.

A través de estos KPIs es posible descubrir las oportunidades de mejorar los aspectos del proceso susceptibles de optimización, limitar la aparición de fallos y minimizar el riesgo. El resultado es la economía de costes, el aumento de  la eficiencia, la satisfacción del cliente y el mejor posicionamiento de la empresa en el mercado.

Pero lograrlo depende de la constancia y, por eso, los responsables de logística tienen que monitorizar con la frecuencia adecuada:

• El abastecimiento: de forma que se puedan evaluar, tanto a los proveedores y su idoneidad, como al producto y sus condiciones.

• El almacenamiento y el inventario: tanto para conocer su estado en todo momento, como para poder controlar el gasto de forma efectiva.

• La producción: midiendo su capacidad, la rotación, los costes y el rendimiento de los equipos.

• El transporte: para poder garantizar una entrega al cliente en las mejores condiciones, manteniendo el gasto de distribución dentro de márgenes aceptables.

• La atención al cliente: en base a indicadores que permitan analizar la rapidez de respuesta, la efectividad del servicio al cliente y el coste asociado.

La labor de los profesionales de la logística está a caballo entre las tareas rutinarias, de control, y la necesidad de mirar al futuro, innovar, actualizar y gestionar el cambio. Los responsables de la cadena de suministro han de saber encontrar el equilibrio en sus funciones, saber hasta dónde necesitan llegar para alcanzar objetivos sin perder dinamismo.

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