La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha conseguido una reducción de su huella de carbono de un 36% entre 2019 y 2021.

Este avance se debe, según los responsables canarios, a la implantación de diferentes proyectos para minimizar el impacto medioambiental de vehículos e infraestructuras de los recintos que gestiona.

En concreto, la renovación energética se ha convertido uno de los pilares en la estrategia medioambiental de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, con respaldo europeo en forma de financiación para cuatro proyectos en los puertos de Las Palmas, Arinaga y Puerto del Rosario, en los que ha cubierto el 85% del presupuesto total de las iniciativas.

La Autoridad Portuaria de Las Palmas estima que infraestructuras como las que gestiona consumen mucha energía y precisan de sistemas de seguridad y de autoprotección como la iluminación de grandes espacios donde transitan vehículos pesados e imponentes volúmenes de mercancías que, a su vez, son la evidencia de la buena salud de las economías asociadas y de la creación de empleo local.

En este sentido, los responsables portuarios canarios estiman que los resultados del estudio 2019-2021 realizado por la Cátedra Unesco de Ciclo de Vida y Cambio Climático ESCI-UPF coloca su reducción de huella de carbono en la estela del Marco Estratégico de Puertos del Estado, que fija una reducción del 50% para 2025.