Finalmente, Puertos del Estado parece haber cedido ante la presión sindical y accede a aplicar el desarrollo del III Convenio Colectivo, incluyendo los aumentos salariales fijados en el acuerdo laboral.

A cambio, los representantes sindicales que permanecían encerrados en la sede de la entidad en Madrid desde finales de enero han salido del edificio, al tiempo que las centrales sindicales permanecerán expectantes a ver si Puertos del Estado aplica el principio de acuerdo antes del 24 de marzo próximo, fecha límite fijada.

Pende sobre la negociación la amenaza sindical de nuevas movilizaciones si no se producen avances para aplicar un acuerdo firmado hace más de año y medio, y que, en opinión de los representantes de los trabajadores, sigue sin aplicarse por decisión del Ministerio de Hacienda a través de la Comisión Ejecutiva de la Comisión Interministerial de Retribuciones, y por la pasividad del Ministerio de Transportes, que señala al primero como «escollo principal» para su aplicación.

Ahora se abre un período de varias semanas en las que se dilucidará si Hacienda finalmente accede a acrecer el salario de los trabajadores de las autoridades portuarias, entre otros aspectos, mientras se mantiene una paz social inestable, a medida que crece la presión sindical sobre el Gobierno para introducir cambios más genéricos en la legislación laboral.