huelga puertos francia

Esta semana se han convocado 72 horas de huelga.

Pese a que gradualmente han ido perdiendo seguidores, las huelgas en Francia contra la reforma de las pensiones que pretende llevar a cabo Macron siguen arreciando y generando grandes daños.

En este sentido, los puertos galos más importantes como Nantes-Saint-Nazaire, enclave en el que la CGT tiene gran peso, Le Havre, Marsella, La Rochelle y Burdeos, así como en Calais, Cherbourg, Saint-Malo y Lorient, vuelven a sumar esta semana un nuevo paro de 72 horas, hasta el jueves, 16 de enero, en lo que los sindicatos franceses han calificado de operación «puertos muertos».

Estas movilizaciones de los trabajadores portuarios se han dejado sentir en las principales terminales del país, que han visto cómo se paralizaban, una circunstancia que ha tenido repercusiones en otros ámbitos de la cadena de suministro, ya que se ha traducido en desabastecimientos que han impedido, junto con la huelga general en el país, el normal funcionamiento de muchas empresas y plantas de producción.

Diversas organizaciones empresariales han alertado del parón que significan tantas jornadas de huelga seguidas, algo que supone acumulación de contenedores en las terminales y escalas que dejan de realizarse, además de decenas de millones de euros por día de pérdidas, con caídas de tráficos de un 40% para el puerto de Fos y del doble para Le Havre.

También en el ferrocarril

De igual modo, en las carreteras, también se han producido diferentes bloqueos en las principales ciudades del país, mientras que las pérdidas diarias en el área de negocio de mercancías de la SNCF se cifran en más de un millón de euros por cada jornada de paro, con un cuarto de los maquinistas del operador público en huelga.