El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana insiste en las bondades de la mesa de negociación planteada hace unas semanas por el ministro Ábalos.

Esta misma semana, la secretaria general María José Rallo se ha referido a ella durante un encuentro auspiciado por Aecoc como el foro adecuado para que transportistas y clientes discutan y encuentren consensos para solventar «problemas históricos» como los vehículos de 44 toneladas o las condiciones de los servicios de carga y descarga.

Rallo estima que este órgano de debate debe realizar «análisis rigurosos con diagnósticos claros y desapasionados para ver dónde están los problemas y ver cómo se solucionan», pese a que el sector del transporte anunció inicialmente que no tiene inteción de participar en la mesa.

Para ello, la secretaria general afirma que «sabemos que hay temas que llevan sobre la mesa más de diez años y hay que abordarlos con decisión y ambición« y estima que «tenemos que ser ambiciosos y autocríticos».

Por otro lado, la mesa tiene que ser ágil, porque, según Rallo, «no nos podemos permitir tener los temas enquistados más años», en lo que parece una clara referencia a la posición del transporte en relación con la modificación de la regulación de pesos y dimensiones de los vehículos, y a ella los interlocutores deben acercarse con ánimo ambicioso y constructivo, ya que solo de esta manera «podrán aportarse soluciones imaginativas y sostenibles».

En este marco, Rallo estima que el papel de la Administración consiste en actuar como coordinador para facilitar el diálogo, aunque, también anticipa que en medio de una crisis como la actual, «vamos a actuar con decisión», toda vez que, en su opinión, «la economía del país necesita un sector que fucnione y sea competitivo».

Este llamamiento cobra especial relevancia a dos semanas escasas del paro patronal que tiene previsto realizar el sector del transporte, aunque antes hay prevista al menos una cita que podría cambiar la situación.