Con los trabajos sobre redes pluviales y de aguas residuales, las obras de la segunda fase del Logis Empordá afrontan su tramo final, con una inversión de 6,7 millones de euros.

Los trabajos, iniciados en septiembre del año pasado, terminarán según lo previsto el próximo mes de julio.

Una vez terminadas las obras, Cimalsa pondrá en el mercado más de 328.000 m² adicionales de suelo logístico urbanizado que permitirán la implantación de entre doce y quince empresas logísticas más, que, según los datos de la empresa pública catalana, previsiblemente invertirán más de 185 millones de euros y generarán unos 1.900 puestos de trabajo nuevos.

Esta actuación constituye una de las piezas del hub Intermodal el Far-Vilamalla, que se compone del sector logístico Logis Empordà de 73 hectáreas de superficie, la terminal ferroviaria de Vilamalla, actualmente en funcionamiento, y el sector CE5 El Far d’Empordà, de unas 59 hectáreas de extensión y adyacente al LOGIS Empordà, con unas 35 hectáreas de superficie destinada a uso logístico.

En la primera fase del proyecto ampurdanés ya hay instaladas cuatro compañías, que ocupan un 13,8% de la fase y a las que hay que añadir otras cuatro parcelas vendidas pendientes de edificar, algunas de las cuales comenzarán las obras de forma inminente, mientras que el resto están disponibles.