Este año toca renovación del Comité Nacional de Transporte y, como suele ser habitual, vuelven a producirse escaramuzas entre las asociaciones que lo componen para intentar arañar representatividad en la interlocución ante una Administración que, visto lo visto, poco caso hace a este órgano consultivo.

Así pues, Fenadismer ha denunciado esta misma semana que autónomos y empresas le han informado de que estarían «recibiendo presiones de algunas asociaciones de las que no forman parte para que les otorguen su representación, incluso en algunos casos obligándoles a firmar supuestas declaraciones de cesión de su representación para poder aportarlas en el actual proceso de renovación».

Ante esta situación, la organización empresarial «pide al resto de asociaciones nacionales juego limpio en el actual proceso de renovación de la representatividad, ya que considera que lo verdaderamente importante es su participación activa en el seno del Comité Nacional del Transporte, así como mantener la actual unidad de acción ante los principales retos en los ámbitos legislativo, fiscal, social y medioambiental a los que se enfrentará el sector del transporte por carretera en los próximos años».

En anteriores procesos de renovación del Comité también se han producido acusaciones cruzadas que ponían en duda la representatividad real de alguno de sus componentes, dado que la pertenencia a este órgano consultivo facilita, además de la interlocución con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el acceso a la parte del león de las ayudas para la formación en el transporte que se reparten anualmente, entre otros aspectos.