El Gobierno parece haber decidido que la transformación ‘sostenible y digital’ en lo energético tiene que hacerse con medidas de castigo al uso de derivados del petróleo, en vez de incentivar la utilización de fuentes alternativas.

En este sentido, como refleja el documento ‘España 2025. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo’, presentado este pasado jueves por el presidente Sánchez en una nueva performance del gusto de Moncloa, el Ejecutivo tiene previsto elevar los tipos impositivos sobre el consumo de diésel y de gasolina, hasta igualarlos al tipo impositivo medio de la gasolina en los ocho principales países de la Unión Europea.

Además también se estaría explorando la creación de nuevos impuestos que graven el uso medio real del vehículo para reemplazar a otras figuras fiscales existentes actualmente como los impuestos de matriculación o de circulación, según informa Europa Press.

A esto hay que añadir que, como ha informado Confebus recientemente, el plan de recuperación presentado por el Gobierno a Bruselas también contempla la eliminación de las bonificaciones fiscales del gasóleo profesional, lo que podría provocar un fuerte incremento del precio del transporte.

Se estrecha el cerco así a un combustible que hoy por hoy cuenta con pocas alternativas viables en algunos segmentos del transporte, como es el pesado de larga distancia, en el que solo el gas ofrece prestaciones similares, aunque también está en el punto de mira recaudatorio.