Renfe Mercancías transportó el año pasado un total de 17 millones de toneladas de carga, lo que, según los cálculos del operador ferroviario, supuso un ahorro de costes externos de 350 millones de euros.

Los datos representan un incremento del ahorro anual de 92 millones, equivalente a un 37,5% anual con respecto a los 258 millones de ahorro que generó el transporte de mercancías por ferrocarril que realizó en 2018.

El incremento del ahorro en 2019 se corresponde con el del aumento del empleo de la electricidad de origen renovable certificado y emisión de carbono nula.

Así pues, un 76,1 % del total de los tráficos realizados por el operador ferroviario público en 2019 con locomotoras eléctricas ha utilizado electricidad de origen renovable, frente al 39% del total un año antes.

Respecto a las emisiones de carbono, el consumo de este tipo de energía de origen renovable supuso en 2019 la generación de 8,51 gramos por TKm, un 53% menos que el año anterior, cuando las emisiones alcanzaban 18,11 gramos de CO2 por Tkm.

Por otra parte, la actividad de Renfe Mercancías evitó en 2019 la emisión a la atmósfera de un millón de toneladas de CO2, así como el consumo de 500.000 toneladas equivalentes de petróleo.

Así, Renfe Mercancías genera, según sus propios datos, una huella de carbono entre cinco y diez veces menor respecto a otros operadores de transporte terrestre dependientes del petróleo.