Como suele ser habitual en las empresas públicas españolas, a los nuevos responsables del operador ferroviario no les vale lo desarrollado con anterioridad y buscan imponer sus propios criterios en la dirección de Renfe, de tal modo que la entidad parece atrapada en un bucle que dificulta su evolución.

Así pues, Renfe ha sacado a licitación contrato para servicio de consultoría en la elaboración de un nuevo plan estratégico que diseñe las líneas de actuación del operador ferroviario entre 2018 y 2023.

El trabajo se ocupará tanto del Grupo Renfe en su conjunto como de cada una de sus filiales en particular y estará articulado en tres fases.

En la primera de ellas incluye la elaboración un análisis del entorno político, social y económico, así como un estudio de mercado que diseccione la oferta y la demanda de transporte ferroviario y que contemple la realización de un benchmarking que compare la situación de Renfe con otros operadores ferroviarios públicos europeoos.

De igual modo, esta fase comprende un análisis interno de Renfe y una formulación estratégica que incluye la definición de líneas y ejes estratégicos para el futuro del operador.

La segunda fase implica la elaboración de documentos de proyectos estratégicos en función de cada línea y eje, mientras que la tercera se centra en fijar documentos de implantación de las medidas estratégicas propuestas.

El contrato de asesoría para la elaboración de este plan estratégico de Renfe tiene un plazo de ejecución de tres meses, un presupuesto base de licitación de 526.000 euros y un valor estimado de 435.000 euros. El plazo para presentar ofertas finaliza a mediodía del próximo 8 de octubre.