Los robots móviles autónomos (AMR por sus siglas en inglés) se están convirtiendo en un elemento clave en la logística interna de los almacenes y plantas ligados al e-commerce. La automatización de los procesos exige la optimización de los recursos, incluido el del personal humano, y los robots móviles se perfilan como la mejor solución para mejorar la productividad de la operativa de almacén.

Un robot AMR está pensado para automatizar el transporte de material de un punto de recogida a uno de entrega. Su objetivo es aumentar la productividad de la empresa delegando en ellos los trabajos rutinarios y repetitivos que no aportan valor productivo.

Los robots AMR se diferencian principalmente de los robots AGV por su mayor flexibilidad, economía de explotación y rápidos de instalar.

Un ejemplo de implantación de AMRs es la empresa china de paquetería urgente ZTO Express que ha introducido en su centro logístico de Hangzhou el robot móvil autónomo Mini Yellow, desarrollado por LiBiao Robot, para afrontar el incremento de paquetes que llegaban a las instalaciones.

La actividad diaria no era suficiente para justificar la introducción de un sistema automatizado de clasificación de cintas transversales. Por ello, se evaluaron tecnologías alternativas para cubrir los picos de demanda, como el Día del Soltero.

En 2020, se registraron unos 580.000 pedidos por segundo en los momentos de mayor intensidad, lo cual llevó a contratar personal temporal para cumplir con los objetivos previstos, con el consecuente aumento de los costes operativos.

ZTO Express, que tiene entre sus clientes a Alibaba, PDD y JD.com, cuenta con una red de socios altamente escalable para la recogida de los paquetes y las entregas de última milla, dedicando sus mayores esfuerzos a las tareas de clasificación y transporte que tienen lugar entre ambos procesos.

Ahora, ha mejorado su operativa con 20 Mini Yellow que operan en una plataforma simple, sobre una superficie de menos de 50 m². Los paquetes se colocan en el primer robot disponible, se escanea el código de destino y la información se transmite al bot, que se desplaza a lo largo de la mesa y deposita el paquete en la estación correspondiente para el empaquetado.

Hasta el momento, en estas instalaciones se procesaban entre 10.000 y 50.000 paquetes diarios. Sin embargo, estos nuevos AMR pueden procesar alrededor de 2.000 paquetes por hora, e incluso se podrían introducir más unidades para aumentar la capacidad a 7.000 paquetes por hora.

Además del evidente ahorro en los costes de mano de obra, pues solamente se necesita un trabajador, ofrece una rápida recuperación de la inversión y una gran flexibilidad. En este sentido, se pueden introducir robots adicionales cuando se necesiten y la tecnología es portátil, lo que significa que los sistemas se pueden intercambiar entre centros.