La Autoridad Portuaria de Avilés ha encargado a la Sociedad de Salvamento Marítimo y Seguridad Marítima la realización de un estudio de maniobrabilidad para buques de cargas especiales en el enclave por un importe de 36.300 euros.

Los responsables de la rada asturiana estiman que el puerto de Avilés está experimentando un fuerte incremento de la demanda de buques cada vez mayores de cargas especiales para atender los tráficos de clientes especializados en la construcción de equipos de eólica marina y otros proyectos off shore.

Este tipo de buques presentan unas relaciones de aspecto muy diferentes a las de los buques convencionales que acceden actualmente a la rada.

Así mismo, estos buques disponen de medios de maniobras potentes y avanzados puesto que están preparados con sistemas de posicionamiento dinámico para poder operar en condiciones de aguas expuestas, por lo que tienen menores requerimientos de espacio.

En la actualidad, las dimensiones máximas aprobadas para los buques que pueden entrar en el puerto de Avilés se fijaron para graneleros que van equipados con un sistema de propulsión convencional y carecen de la capacidad de maniobrabilidad que poseen las embarcaciones de cargas especiales.

Así pues, la Autoridad Portuaria de Avilés estima que buques con un sistema de propulsión más sofisticado y por ello dotados de una mayor maniobrabilidad, aun teniendo una manga superior a la actualmente aprobada, puedan realizar la maniobra de entrada, atraque, reviro y salida del puerto manteniendo unos márgenes de seguridad para la navegación suficientes.

Este estudio de maniobrabilidad para buques de cargas especiales se desarrollará en dos fases.

La primera de ellas incluye un estudio para determinar el coeficiente de empacho máximo que es admisible en el puerto, especialmente en la zona del canal, por ser la zona de navegación de las agua interiores del puerto en la que este dato es más limitante.

Así mismo, la segunda fase comprende modelizar los diferentes tipos buque que tengan en cuenta las relaciones máximas de las variables y, para ellos, posteriormente realizar el cálculo de espacios navegables apoyándose en simulaciones en tiempo real tripulado por los prácticos del enclave.