Segro ha puesto en marcha una nueva estrategia empresarial basada en tres pilares, como son la promoción del crecimiento con bajas emisiones de carbono, con el objetivo de consolidarse en cero emisiones de carbono neto en 2030, la inversión en las comunidades donde opera y en su entorno medioambienta, así como para fomentar el talento.

De esta manera, la compañía dará prioridad a la sostenibilidad en todos los proyectos de nuevo desarrollo, tanto en la propia construcción del edificio como durante la vida útil del mismo, garantizando la eficiencia energética y la minimización en el impacto medioambiental, convirtiendo sus inmuebles en generadores de valor para las comunidades donde se establece.

Para ello aplicará la economía circular en la selección y optimización de las materias primas, utilización de materiales reciclados incluidos los de demoliciones previas, reciclaje de los recursos utilizados durante la propia construcción y minimización de la generación de residuos.

Además, se invertirá en estructuras e instalaciones diversas orientadas a la eficiencia energética, con paneles solares, bombas de calor de fuente de aire, almacenamiento de energía térmica de acuíferos, instalación de reguladores lumínicos en las oficinas y naves para optimizar el consumo eléctrico, entre muchas otras.

Por otra parte, se fomentará la movilidad sostenible y se reducirá el impacto medio ambiental mediante estudios previos de la calidad del aire, acústica y lumínica, integración del edificio en el entorno paisajístico y creación de espacios orientados al bienestar de sus ocupantes.

Finalmente se promoverá  la biodiversidad en los proyectos, al integrarn las plantas autóctonas en la propuesta paisajística y en función de la viabilidad de cada parque logístico se implementan diversas actividades: huertos, panales de abejas, nidos para pájaros o ganadería, son algunos de los ejemplos más destacados.