Con la eliminación de los peajes en la AP-7 y la AP-2, la Generalitat de Cataluña ha decidido ampliar desde primeros de septiembre la restricción a la circulación de camiones en vigor desde septiembre de 2018 en las provincias de Tarragona, Lérida y Barcelona.

Así pues, el Servicio Catalán de Tránsito ha ampliado el tramo de N-240 en la provincia de Lérida sujeto a la prohibición de circulación de camiones de cuatro o más ejes en unos veinte kilómetros adicionales, según informa Fenadismer.

De este modo, la limitación abarca desde la capital ilerdense hasta Montblanc, por lo que en la práctica, los camiones deberán coger la autopista AP-2 desde la salida variante sur deLérida si se desplazan hacia Cataluña, y no desde Borges Blanques como estaba establecido anteriormente.

Sin embargo, la restricción no afecta a los transportes cuyo origen o destino de la mercancía estén situados en municipios incluidos en el tramo de carretera restringido.

La organización empresarial considera «desproporcionada y carente de toda lógica esta ampliación del tramo restringido de la carretera nacional por la que los camiones podrán circular, ya que el levantamiento de los peajes ocasionará un trasvase importante de vehículos particulares a la autopista, como se ha demostrado en las otras autopistas que han quedado liberadas en los años anteriores».

En consecuencia, Fenadismer estima que «carece de sentido prohibir que los camiones puedan seguir circulando por las carreteras nacionales si estas quedan sin apenas tráfico».