En un reciente artículo publicado en La Vanguardia, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, afirma que «el Gobierno articulará una propuesta para tarificar la red viaria que sometería a un diálogo transparente con los grupos políticos, agentes sociales y administraciones».

Este diálogo, palabra mágica del progresismo que vale para todo, servirá, según Sánchez, para analizar «la viabilidad de las opciones para establecer el nuevo mecanismo de financiación de nuestro patrimonio vial, basado en los principios de equidad territorial, seguridad vial y sostenibilidad ambiental«.

El objetivo de esta iniciativa, a juicio de la ministra, es «alcanzar un sistema justo para los ciudadanos y equilibrado para todos los territorios».

Para defender su tesis, Sánchez argumenta que «el pago por uso forma parte de las políticas de la Unión Europea y es una tendencia consolidada en los países más avanzados».

Así mismo, también se afirma en el texto publicado en el periódico catalán que en España se pagan pocos peajes, en comparación con otros países de nuestro entorno, para explicar que «el Gobierno ve necesario abordar el debate sobre el futuro de la red viaria« y que el sistema que propone, que otros cargos de Transportes han calificado de «pago simbólico» serviría para liberar, como indica la ministra, «una parte del presupuesto público para otras necesidades».

Parece que la decisión está tomada y precisamente en un momento en el que vuelven a la actualidad la no renovación de las concesiones de explotación de las autopistas de peaje que van caducando.

Hay que recordar que esta fue una de las primeras medidas del gobierno de Sánchez de hace tres años, que poco tiene que ver con la liberación de estas vías y que tiene su verdadera razón de ser en que el actual Gobierno que ha incrementado el gasto como nunca antes, consolidando partidas presupuestarias excepcionales de 2020 por el motivo de la pandemia en el proyecto de PGE2022, ávido de fondos, ha decidido que ya cobra él mismo (o las comunidades autónomas, ya se verá) los peajes.