La Dirección General de Transporte Terrestre ha presentado al Comité Nacional del Trasporte por Carretera la que viene a ser la cara buena del «Plan de Recuperación y Resiliencia» diseñado por el Gobierno.

Sin embargo, no parece que se haya informado a los representantes del sector de su cara oculta, es decir, de los planes del Ejecutivo para «desarrollar un sistema de pago por uso de la red de vías de alta capacidad que permita cubrir los costes de mantenimiento e integrar las externalidades negativas del transporte por carretera», o al menos no ha trascendido que se haya discutido en el encuentro.

En concreto, Transportes se ha centrado en diseccionar el ‘plan de impulso de la sostenibilidad del transporte de mercancías por carretera’, que forma parte de la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030.

Tres ámbitos de actuación

Dentro de este plan, el Ministerio propone tres grupos de medidas para impulsar la sostenibilidad y digitalización de sector que afectan a los ámbitos socio-laboral, económico y medioambiental.

En el primero de ellos, el socio-laboral, se englobaría la posibilidad de limitar, que no prohibir, la realización de las labores de carga y descarga, el impulso a los aparcamientos seguros, las ayudas a la formación y la creación de un distintivo de empresa responsable.

Por otra parte, en el terreno económico, Transportes propone estudiar ayudas a la digitalización, incluyendo el uso obligatorio de la documentación digital y la difusión del Proyecto SIMPLE, un incremento de lucha contra la competencia desleal en el sector, mejorar la estructura empresarial en el sector, principalmente a través de la creación de una ventanilla única y de las ayudas al abandono, y, finalmente, aspectos relacionados con la infraestructura viaria, algo que recuerda vagamente al pago por uso y en el que el Ministerio propone el traslado de los costes que generaría este nuevo peaje para el sector a los cargadores, para que estos, a su vez, los repercutan en sus clientes.

Por último, en el ámbito medioambiental, se propone potenciar la descarbonización del sector. Para ello, se propugnan ayudas para la renovación de flota y para puntos de recarga de las nuevas energías, pero también en la introducción de los cambios en los pesos y dimensiones de los vehículos de transporte, con la elaboración de un calendario para la llegada de las 44 toneladas, de los 4,5 metros de altura y de los eco-combi.

Transportes asegura que continuará el dialogo con el Comité Nacional para definir los detalles de todas las medidas.