La Inspección de Transporte Terrestre y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social han llevado a cabo actuaciones inspectoras en varias cooperativas de trabajo asociado en la lucha contra la detección de falsas cooperativas de transportes.

Esta labor de investigación ha detectado que el funcionamiento de ciertas cooperativas hacían competencia desleal dentro del mercado de transporte, ya que se detectó que eran los propios socios quienes facturaban, contrataban y asumían responsabilidades actuando como si ellos dispusieran de la autorización de transporte.

Al mismo tiempo, desde la propia sede de las cooperativas se encargaba de dar de alta a los socios cooperativistas en el censo de empresarios de la Agencia Tributaria, pese a que en este tipo societario ninguno de los socios ostenta la condición de empresario, por lo que no pueden emitir facturas por este concepto.

Así pues, la Inspección ha concluido que las cooperativas inspeccionadas vulneran lo dispuesto en la normativa de transportes, toda vez que se han detectados aspectos como la integración de los vehículos en las cooperativas solo a efectos administrativos asumiendo los socios cooperativistas todas las obligaciones derivadas del vehículo, la carencia de actividad organizativa por parte de la propia cooperativa, o la vinculación, presuntamente, de algunos de sus socios a empresas con carácter exclusivo.

Consecuentemente, la Inspección de transportes ha impuesto sanciones tanto a las cooperativas inspeccionadas como a sus propios socios. En tres de estos casos, las multas han alcanzado importes que ascienden a 428.544 euros, 501.668 euros y 404.132 euros.