Tras varios meses de conflictividad, UGT y Semaf han el Plan de Empleo del Grupo Renfe, que, según el sindicato, supondrá un «paso importante» para que se produzca el relevo generacional en la empresa.

Así, se han acordado las condiciones de acceso para los grupos profesionales de nuevo ingreso y la implementación de becas formativas; además, se regula la ordenación de salidas a través de un plan de desvinculaciones, y se sientan bases para los procesos de movilidad.

También se establece la creación una bolsa de empleo regulada para acometer las puntas de producción, internalización de cargas de trabajo, vacaciones, campañas estacionales, etcétera.

Desde UGT se ha mostrado la satisfacción por el acuerdo alcanzado, calificándolo de «éxito», aunque ha advertido que estará «muy pendiente» de que se cumpla lo firmado en su totalidad.

Plan de desvinculaciones

Para la renovación de la plantilla, Renfe ha propuesto a los sindicatos la salida de hasta 750 trabajadores a través de un plan de bajas voluntarias, una cifra que se eleva en 100 personas con el ajuste planteado a finales de octubre. De esta forma, podría salir de Renfe hasta un 5,2% de la plantilla compuesta por un total de 14.400 trabajadores.

Sin embargo, desde Semaf se asegura que el acuerdo supondrá un rejuvenecimiento de la plantilla mediante una tasa de reposición de hasta un 60% y otro tipo de contrataciones a tiempo completo.

A falta de concretar el número de ingresos

Por su parte, CCOO no lo firmará de momento aunque ha asegurado que no se trata de una posición cerrada, sino que la supeditan a la concreción por parte de Renfe del número de personas que se contratará. Además, para el sindicato, el punto más importante es la necesidad de reactivar la creación de empleo en Renfe con una serie de medidas que llevan aparejado el rejuvenecimiento de la plantilla.

En este sentido, la operadora plantea una reducción salarial para las nuevas contrataciones del 30% durante los dos primeros años, del 15% en los dos siguientes y del 14% durante el quinto sobre las retribuciones actuales.

Según CCOO, al no concretar la empresa el número de nuevos ingresos, no queda garantizado que se alcance la tasa máxima del 60% permitida por la ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE), ya que la cifra exacta necesita la autorización por parte de Hacienda.

El sindicato supedita su acuerdo al plan a la autorización previa de esta tasa de reposición por parte de Hacienda y la aprobación de la fórmula del cálculo de la misma. Además, someterá el acuerdo a consulta entre sus órganos de dirección y empleados de la operadora.