Las diversas alteraciones que han venido sufriendo las cadenas de suministro desde hace más de dos años han provocado que muchas empresas hayan reaccionado acumulando inventarios para evitar desabastecimientos, especialmente para aquellos momentos en que se preveían picos de consumo.

Algo así podría estar sucediendo de cara a la temporada alta de consumo de fin de año que se abre con este ‘Black Friday’.

Crédito y Caución estima que muchos actores del comercio minorista se encontrarían ante excesos de stock, especiamente teniendo en cuenta las previsiones de un menor consumo ante el crecimiento negativo de los salarios y el incremento generalizado de la inflación, que están provocando que los consumidores reaccionen reduciendo gastos no esenciales.

En este contexto, la compañía estima que el exceso de existencias puede provocar descuentos agresivos en algunos productos, circunstancia que, según su criterio, también se traduce en mayores costes de almacenamiento, menores márgenes y en un empeoramiento del riesgo crediticio.

Concretamente, Crédito y Caución espera que en España es probable que el nivel de gasto en el ‘Black Friday’ sea similar al del pasado 2021 debido al efecto de la inflación.

Sin embargo, al tiempo, la entidad estima que en términos reales se venderán menos unidades, de tal modo que los productos más caros serán los que más sufran la caída del consumo.

Al tiempo, la compañía destaca que el aumento del comercio electrónico observado durante la pandemia es ahora una tendencia estructural en el paús que obliga a los minoristas más pequeños a especializarse y centrarse en mejorar la experiencia de compra, tanto en tienda como el canal on-line con vistas a asegurar su supervivencia a medio plazo.