El Gobierno está trabajando en una nueva regulación que permitiría a las Autoridades Portuarias contar con una mayor libertad para determinar reducciones más profundas de las tasas portuarias.

Esta medida supondría una ayuda adicional para los operadores y las navieras que trabajan en el sistema portuario de interés general y permitiría a cada puerto gozar de cierta autonomía para establecer los descuentos en las tasas, en cosonancia con las inversiones realizadas y con los intereses de cada enclave respecto de sus tráficos prioritarios.

La norma implica una respuesta a las peticiones mayoritarias de las comunidades portuarias de diferentes zonas del país para conseguir beneficios que les permita seguir realizando su actividad, aunque el texto legal concreto aún está pendiente de que el Ministerio de Hacienda le de el visto bueno definitivo, antes de su publicación oficial y consiguiente entrada en vigor.

Así pues, queda la incertidumbre hasta su aprobación definitiva sobre la posibilidad de que las reducciones en las pagos lleguen también a los cargadores que utilizan las instalaciones portuarias a través de las tasas de la mercancía, así como sobre el marco temporal en que estaría vigente, sobre todo ante la más que previsible situación de incertidumbre y crisis económica que deja la pandemia en todo el mundo.