Nave de Tourline Express en Barcelona

En un primer momento, Tourline Express presentó un ERE para despedir a 142 trabajadores.

El pasado 3 de noviembre ha tenido lugar el juicio contra el ERE por el que la empresa Tourline Express ha prescindido hasta la fecha, de 126 trabajadores, «una tercera parte de su plantilla actual en toda España», según CCOO. El plan inicial era despedir a 142 trabajadores.

El sindicato interpuso demanda contra la empresa Tourline Express, filial del Correo portugués (grupo CTT), por la aplicación de un ERE que ha considerado como «ausente de razonabilidad», «contradictorio» en las causas generadoras del problema y las medidas, así como con «desproporción» en cuanto al número extinciones, que pone en peligro el correcto funcionamiento de la actividad en la empresa.

Con fecha 3 de noviembre, en la sala de lo Social de la Audiencia Nacional, con 126 despidos de los 142 solicitados, se ha celebrado el juicio en el que CCOO ha puesto de manifiesto sus argumentos para declarar nulo o improcedente el expediente presentado por Tourline Express.

Según el sindicato, la situación económica negativa tiene su origen en una política de franquiciados «débil», con la mitad de las pérdidas achacables a la imposibilidad de cobrar los mismos. Por el contrario, los costes labores «no inciden en esas pérdidas», incluso «han decrecido», según el sindicato.

También ha influido la «inexistencia» de un plan de viabilidad que haga pensar que tras practicar los despidos, «la empresa pueda tener vida por sí misma sin depender, como hasta la fecha, de las decisiones y las directrices que impone la matriz CTT«. Además, el sindicato ha alegado una falta de documentación durante el periodo de consultas en cuanto a las operaciones vinculadas entre Tourline y su matriz.

Según CCOO no existe «necesidad alguna» de acometer extinciones de puestos de trabajo. Desde el sindicato se recuerda que el ERE es una herramienta a utilizar «de manera racional y con el único objeto de dar viabilidad a las empresas». «Lo contrario es obviar la responsabilidad social que en las relaciones laborales se debe al capital humano de la empresa y a la sociedad en general», concluye.